Valores

PLURAL no es una residencia como las demás: es un proyecto educativo basado en una serie de valores que muchas veces no encontramos en la calle o en otras instituciones. En una sociedad donde el protagonismo es para las personas adultas, y donde el propio interés y la competencia son las normas mayoritarias, PLURAL se plantea todo lo contrario: el protagonismo es de las personas jóvenes y la solidaridad y la cooperación han de ser las normas mayoritarias.

Un momento en una asamblea con estudiantes

La residencia es un proyecto colectivo que se construye cada año con la experiencia de todos y todas. Las distintas personas que participamos en Residencia Plural tenemos diferentes responsabilidades: dirección, coordinación y estudiantes no estamos en el mismo plano porque cada cual juega un papel específico y tiene obligaciones diferentes, pero hay algo que es fundamental para este proyecto: todo el mundo tiene voz y voto en la asamblea y los sistemas de funcionamiento que tienen que ver con la convivencia se han creado con la participación de los y las estudiantes. Muchas de nuestras normas y procedimientos han surgido de los propios estudiantes. Ellos y ellas han hecho aportaciones muy significativas con sus sugerencias. Las decisiones más importantes se toman en órganos colectivos como son las Asambleas Generales, las Asambleas de convivencia o la Comisión de Convivencia, porque pensamos que la pluralidad de puntos de vista siempre enriquece el debate.

Una dinámica de inicio de curso

Una dinámica de inicio curso: el tangram plural

Para desenvolverte en Residencia Plural vas a contar con muchos apoyos: el pasaporte plural es uno de ellos, pero están también las personas que se hacen cargo de la coordinación de estudiantes y tus propios compañeros y compañeras, que ya llevan algún tiempo con nosotros. Nuestros valores son:

Respeto. Es la piedra angular de la residencia. Ninguna manifestación o conducta que suponga una falta de respeto para las demás personas es tolerada. El humor no es un elemento que pueda matizar este valor.

Compromiso con los hábitos básicos para una buena convivencia y con los acuerdos a los que llegamos en las distintas asambleas.

Autonomía. Voluntad de hacer las cosas por tí mism@. Asumir que eres una persona adulta y qué debes resolver tus cosas con eficacia.

Empatía. Capacidad para anticipar cómo se siente otra persona, y voluntad de evitar todas aquellas conductas que sabes que pueden molestar a las demás personas. Ofrecer apoyo a quién lo necesita.

Flexibilidad. Todas las personas tenemos fallos. Ser comprensivo con los errores ajenos, porque tú también los tendrás.

Concienciación. Estar atent@ y cuidar tus cosas, por ejemplo, saber dónde dejas las cosas; coger las llaves antes de salir, etc, porque los despistes de uno, acaban siendo molestias para las otras personas.